14/03/2016

PARADOJAS TEMPORALES

En esta sección, dirigida a todo el público, se discuten las paradojas más comunes que suscitan los viajes en el tiempo. Como todos sabemos los viajes al futuro no plantean ninguna contradicción. Las paradojas aparecen en los viajes al pasado.

En la sección anterior se demostró la posibilidad teórica de efectuar viajes al pasado. Por tanto podemos preguntarnos si tienen sentido. En primer lugar señalar que los resultados teóricos obtenidos en la sección anterior no resuelven estas paradojas. Sin embargo, con todo lo que ya sabemos sobre la cuarta dimensión que es el tiempo, nos encontramos en condiciones de discutir las paradojas más comunes, utilizando argumentos aunque sean más especulativos que rigurosos.

Si los viajes al pasado realmente fueran posibles, podría darse la siguiente situación que aparece con frecuencia en las películas de ciencia ficción: si yo efectúo un viaje de diez años al pasado, ¿me encontraría conmigo mismo diez años más joven?

Para responder a esta pregunta nos vamos a fijar en el vídeo de Carl Sagan que se muestra en la sección ¿qué es el tiempo? En concreto en la parte en la que el cuadrado es empujado por la manzana desde el mundo plano hacia la tercera dimensión para regresar a continuación. Los compañeros planos del cuadrado observan que el cuadrado desparece de un lugar para aparecer más tarde como por arte de magia en otro. No obstante, tanto para la manzana como para el cuadrado el viaje transcurre a través de la tercera dimensión y lo que sucede no tiene nada de misterioso.

Razonemos de manera similar. Admitamos que el tiempo es la cuarta dimensión que no vemos. Si yo viajo diez años al pasado, mis contemporáneos de hace diez años observarían que desaparezco súbitamente de un lugar para aparecer instantáneamente en otro, porque yo me he movido a través de la cuarta dimensión invisible para ellos. Así que no me encontraría con mi otro yo diez años más joven, porque para mis coetáneos éste yo más joven desaparece en cuanto yo aparezco diez años atrás. La existencia de una cuarta dimensión invisible permite estas cosas. Como consecuencia, mis contemporáneos verían que envejezco diez años de repente.

Aunque alguien puede argumentar ¿y qué pasaría si en esos últimos diez años hubieras engordado unos kilitos, lo cual no es muy descabellado? Pues que para mis contemporáneos las moléculas que tengo de más deben haber desaparecido súbitamente de donde estuvieran hace diez años, en algún lugar de la tierra,  para aparecer en ese mismo instante en mí. ¿Y si hubiera adelgazado? En ese caso parte de mis moléculas se habrían quedado por el camino y habrían desaparecido.

¿Y si retrocedo en el tiempo hasta antes de mi nacimiento? Pues algo parecido, porque todas mis moléculas desaparecerían del lugar donde se encontraran en ese momento para aparecer inmediatamente en mi persona. Para mis coetáneos, en esta nueva realidad, yo nunca nacería, sino que más bien un día aparecí como de la nada, o bien dirían que provengo de un lugar desconocido. Esto es lo que afirmarían ellos porque no han visto la parte de mi viaje que transcurre por la cuarta dimensión y que yo sí he experimentado.

¿Y si retrocedo aún más y mato a mi bisabuelo? La paradoja está en que si mato a mi bisabuelo yo nunca nacería y entonces nunca podría viajar al pasado para matarlo puesto que no he nacido. En este caso no desaparezco repentinamente porque, como ya se ha dicho, para mis contemporáneos, en esta nueva realidad no he de nacer, sino que un día aparecí como de la nada.  Así que mi bisabuelo muere, yo continúo mi existencia y no existe paradoja.

Todo esto se comprende un poco mejor si nos fijamos en el movimiento en las tres dimensiones espaciales. Para ir de un lugar a otro podemos seguir diferentes caminos. En cada camino se ven cosas diferentes. Lo mismo sucede al viajar en el tiempo. Una vez que finalizo el viaje al pasado sigo un camino distinto del original. Es por esto que pueden existir diferentes caminos, realidades o líneas temporales cuando me desplazo en el tiempo.

Es importante resaltar que todas estas paradojas aparentes surgen en el en universo tridimensional en el que estamos atrapados y para explicarlas hay que admitir situaciones inverosímiles como las descritas. Para un ser de la cuarta dimensión no existen estas paradojas y todo está muy claro ¿no?

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